Si bien el origen del síndrome de piernas inquietas es desconocido, se ha podido constatar que frecuentemente hay antecedentes familiares. Lo que es lo mismo, hay una predisposición genética.
Hoy en día no se puede precisar si es una afección a nivel cerebral o si, por el contrario, es a nivel únicamente de los nervios de las piernas. Hay ocasiones en que cuando aparece este síndrome se asocia a otra enfermedad o es una manifestación de esta.
¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?
El síndrome de piernas inquietas (SPI) es un trastorno neurológico que se caracteriza por una sensación incómoda e irresistible de mover las piernas. Estas sensaciones, que no suelen ser dolorosas, pueden describirse como hormigueo, picazón o tirones, y se alivian temporalmente con el movimiento.
Los síntomas de las piernas inquietas suelen aparecer o empeorar durante el reposo, especialmente por la noche cuando la persona está en la cama, lo que puede interferir de forma notoria con su sueño y descanso.
En algunos casos, el síndrome de piernas inquietas puede estar relacionado con problemas de salud subyacentes, como neuropatía periférica, deficiencia de hierro o niveles elevados de ácido úrico en la sangre. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes no se identifica una causa específica, y se clasifica como idiopático.
En estos casos, se ha observado que puede existir un componente genético, ya que aproximadamente un tercio de los afectados tiene antecedentes familiares de la condición.
Se cree que el síndrome de piernas inquietas podría estar relacionado con un desequilibrio en la dopamina, un neurotransmisor en el cerebro que juega un papel esencial en el control y la coordinación del movimiento.
Esta hipótesis sugiere que el síndrome de piernas inquietas podría implicar una disfunción en los circuitos dopaminérgicos, lo que explica algunos de los síntomas observados.
El síndrome de piernas inquietas se asociada a las siguientes enfermedades:
- Insuficiencia venosa crónica, varices. La falta de oxigenación puede ser un factor importante. Mejorando la circulación sanguínea, oxigenando la musculatura y relajando los nervios de las piernas mejoran los síntomas.
- Enfermedad de Parkinson. Al asociarse a la pérdida de neuronas, afecta a los nervios de las piernas que pueden estar asociados al síndrome.
- Esclerosis múltiple. También relacionado con los nervios ya que las propias células del sistema inmunitario atacan al sistema nervioso central, está ligado al síndrome.
- Falta de hierro. Existen estudios en los que se asocia una mejoría del síndrome de piernas inquietas cuando se suministra hierro a los afectados por su déficit.
- Insuficiencia renal crónica. Algunos pacientes en diálisis han mejorado sobre todo si se les da hierro.
- Diabetes. Relacionado con la neuropatía diabética.
- Embarazo.
- Enfermedades reumatológicas: Enfermedad de Sjögren, artritis reumatoide, todo ello relacionado con neuropatías.
Síndrome piernas inquietas síntomas
El síndrome de las piernas inquietas se caracteriza por la aparición de sensaciones molestas en las extremidades inferiores, especialmente en momentos de reposo. Estas sensaciones suelen ir acompañadas de una necesidad imperiosa de moverse para aliviar el malestar.
Aunque los síntomas pueden variar de una persona a otra, existen ciertos patrones comunes que permiten identificar este síndrome.
Síntomas más habituales de las piernas inquietas:
- Sensaciones extrañas en las piernas, como hormigueo, picor o una tirantez profunda, que no son dolorosas pero sí muy incómodas.
- Mayor intensidad de las molestias al final del día, especialmente durante el reposo, ya sea estando sentado o acostado.
- Variaciones en la gravedad de los síntomas según factores como la calidad del sueño, el consumo de cafeína, alcohol o antidepresivos, e incluso durante el embarazo.
- Sacudidas involuntarias en las piernas, que pueden interrumpir el sueño y empeorar el malestar debido al cansancio acumulado.
- Necesidad constante de mover las piernas para obtener alivio, aunque este efecto suele ser temporal.
- Alivio parcial al realizar actividades como caminar, estirarse o cambiar de postura.
- Mayor intensidad de las molestias durante la noche, dificultando el descanso.
- Los síntomas no se deben a otras afecciones médicas o psicológicas, lo que ayuda a diferenciarlos de otros problemas de salud.
Este conjunto de síntomas de las piernas inquietas no solo afecta el bienestar físico, sino que también puede interferir en la calidad de vida, especialmente si no se tratan adecuadamente.
¿Cómo se diagnostica el síndrome de piernas inquietas?
Para el diagnóstico del síndrome de piernas inquietas se requieren una serie de pruebas como son:
- Una exploración física, también neurológica
- Analíticas sanguíneas para comprobar si hay déficit de hierro
- Algún estudio del sueño para descartar apneas
También se tienen en cuenta
- La existencia de movimientos espasmódicos periódicos de las piernas durante la noche.
- La existencia en la familia de antecedentes de sufrir este síndrome.
- Una respuesta favorable a la dopamina.
Síndrome de piernas inquietas tratamiento
Aunque no existe una cura definitiva para el síndrome de piernas inquietas, sí hay diversas estrategias o tratamientos que pueden ayudar a reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida. Desde opciones naturales hasta remedios caseros, cada persona puede encontrar alivio probando diferentes enfoques según sus necesidades.

Síndrome de piernas inquietas tratamiento natural
Algunos métodos no farmacológicos pueden ser útiles para controlar los síntomas de las piernas inquietas son:
- Suplementación con hierro, especialmente si los niveles de ferritina están por debajo de 50 mcg/L.
- Evitar sustancias excitantes, como café, té, alcohol, tabaco y bebidas energéticas, ya que interfieren con el sistema nervioso.
- Identificar medicamentos que puedan empeorar los síntomas, como antihistamínicos, antipsicóticos o antidepresivos, y considerar alternativas si es posible.
- Realizar actividades que aumenten la concentración mental, como juegos, puzles o videojuegos, para desviar la atención del malestar.
- Incluir ejercicios de estiramiento y relajación muscular para aliviar las tensiones.
- Mejorar la circulación sanguínea con baños alternando agua fría y caliente.
- Realizar masajes en las piernas, utilizando técnicas manuales o presoterapia para favorecer el retorno venoso, relajar la musculatura y calmar las sensaciones molestas.
Piernas inquietas remedios caseros
Pequeños cambios y rutinas pueden marcar una gran diferencia en el tratamiento de las piernas inquietas:
- Baños y masajes, que ayudan a relajar los músculos y reducir la incomodidad.
- Compresas frías o tibias, alternando temperaturas para aliviar las sensaciones en las extremidades.
- Establecer una rutina de sueño saludable, procurando dormir al menos 7 horas en un entorno tranquilo y relajado.
- Practicar ejercicio moderado, para mantener la musculatura relajada. Es preferible evitar entrenamientos intensos o tardíos que puedan agravar el problema.
- Evitar excitantes, como la cafeína, el chocolate o refrescos con cafeína, durante un periodo para observar mejoras.
- Probar dispositivos como almohadillas vibratorias, aplicadas en la parte posterior de las piernas, que pueden proporcionar alivio en algunos casos.
Estos enfoques pueden combinarse para mejorar los resultados y adaptarse a las necesidades de cada persona.
Cómo dormir con síndrome de piernas inquietas
Dormir con síndrome de piernas inquietas puede ser complicado, pero algunos ajustes en la rutina diaria pueden marcar la diferencia:
- Evitar estimulantes: No consumir cafeína, tabaco o alcohol horas antes de acostarte.
- Relajar las piernas: Probar masajes, estiramientos suaves o alterna compresas frías y calientes para aliviar la incomodidad.
- Ambiente tranquilo: Mantener la habitación fresca, oscura y silenciosa. Usar tapones para los oídos o ruido blanco si es necesario.
- Presoterapia: La presoterapia es efectiva mejorando la circulación y ayuda a relajar las piernas, siendo una buena opción para dormir mejor.
- Actividad relajante: Si no se es capaz dormir, levantarse y hacer algo calmado como leer hasta sentir sueño.

¿Cuándo se recomienda tratar las piernas inquietas con tratamiento farmacológico?
El Tratamiento farmacológico sólo se recomienda en los casos más graves de piernas inquietas. Se utilizan medicinas utilizadas para el Parkinson como levodopa y agonistas (que son sustancias que actúan estimulando directamente los receptores celulares que se encuentran en la membrana celular de neuronas) dopaminérgicos, derivados del opio (opiáceos) o relajantes (benzodiacepinas).
Tipos de síndrome de piernas inquietas para la utilización de fármacos
1. Síndrome de piernas inquietas intermitente.
Sólo durante las fases agudas parando el tratamiento cuando remiten los síntomas.
Cuando es intermitente se utilizan:
- Levodopa. Mejoran la necesidad de mover las piernas o los espasmos nocturnos. Sin embargo, pueden aumentar cuando pasando las horas va disminuyendo el efecto por lo que no se recomienda en casos continuos sino leves.
- Agonistas dopaminérgicos: Son más eficaces que la levodopa, aunque tiene más efectos adversos. Aun así, es el tratamiento preferido para estos pacientes.
- Benzodiacepinas o agonistas benzodiacepínicos: Son útiles en casos leves, sobre todo en jóvenes.
- Opiáceos a dosis bajas o agonistas opiáceos, como codeína o metadona. Si fallan los anteriores se recurren a ellos
2. Síndrome de piernas inquietas diario.
Su gravedad requiere tratamiento continuo. Cuando son de tratamiento diario se utilizan:
- Agonistas dopaminérgicos de proyección estríateles. Sobre todo, se prescribe si además tienen dolores en las piernas.
- Opiáceos a dosis bajas o agonistas opiáceos. Al igual que en la sintomatología intermitente cuando fallan los anteriores recurren a estos.
Síndrome de piernas inquietas que no responde al tratamiento con agonistas dopaminérgicos
En los casos en los que el tratamiento con agonistas dopaminérgicos no resulta eficaz o los efectos secundarios hacen inviable su uso, se deben explorar otras alternativas terapéuticas. El síndrome de piernas inquietas puede ser más difícil de manejar, pero existen opciones que han demostrado ser útiles en diferentes grados:
- Anticonvulsivantes, como la gabapentina o la pregabalina. Estas sustancias actúan reduciendo las señales nerviosas anormales y son especialmente efectivas si los síntomas incluyen dolor o una fuerte incomodidad.
- Opiáceos en dosis ajustadas, como la oxicodona o la metadona, que se reservan para los casos más graves. Si bien pueden ser eficaces para controlar los síntomas, se debe tener precaución debido al riesgo de dependencia.
- Suplementación de hierro, si los niveles de ferritina están por debajo del rango recomendado, ya que la deficiencia de hierro puede agravar los síntomas.
- Fármacos alternativos, como los bloqueadores de canales de calcio, en casos en los que otros medicamentos no hayan tenido éxito.
Además, es importante integrar estrategias no farmacológicas que mejoren el bienestar del paciente. Esto incluye ejercicios de relajación, una higiene adecuada del sueño y tratamientos físicos como la presoterapia, que puede ser especialmente útil para reducir la sensación de inquietud en las piernas, mejorar la circulación y promover una mayor relajación muscular.
Piernas inquietas: tratamiento con presoterapia
La presoterapia se está consolidando como una opción complementaria para aliviar los síntomas del síndrome de piernas inquietas, especialmente en pacientes con problemas circulatorios asociados. Este tratamiento se realiza con máquinas de presoterapia que aplican una presión controlada en las extremidades, promoviendo el retorno venoso, la relajación muscular y una sensación de alivio en las piernas.
Entre las opciones disponibles, los equipos de presoterapia Ballancer y Lympha Press® destacan por sus buenos resultados en este tipo de casos:
- Presoterapia Ballancer: Es ideal para pacientes que buscan un tratamiento relajante y efectivo en términos de activación de la circulación linfática y venosa. Su sistema avanzado de masaje secuencial ayuda a aliviar las sensaciones de pesadez e inquietud en las piernas, especialmente cuando los síntomas están relacionados con una mala circulación.
- Presoterapia Lympha Press®: Este dispositivo está especialmente diseñado para ofrecer un tratamiento más profundo y terapéutico. Su capacidad para ajustar parámetros permite un enfoque personalizado, ayudando no solo a mejorar la circulación, sino también a reducir la hiperactividad nerviosa que agrava los síntomas.
La elección entre uno y otro dependerá de las necesidades específicas del paciente y de la recomendación del especialista.
Si eres profesional y quieres ayudar a tus clientes que sufren de piernas inquietas, debes saber que incorporar la presoterapia en el manejo del síndrome de piernas inquietas puede marcar una diferencia significativa en su calidad de vida, siempre que se complemente tanto con los tratamientos médicos como los cambios en el estilo de vida.
Muy interesante. Conocía este síndrome pero con este artículo he aprendido mucho más al respecto. Muchas gracias.
tengo en el pi como un hormigueo continuo para eso es bueno la presoterapia?
Buenos días. Si existe hormigueo puede ser debido a que su circulación sanguínea no llegue bien a la zona o sea insuficiente. Debería consultar con un médico la causa por la que existe este hormigueo si es de algún nervio o tendón o si es circulatorio ya que depende la causa podría ser una contraindicación el uso de equipos de presoterapia.
Saludos