La insuficiencia venosa es una afección común que afecta a muchas personas, especialmente a aquellas que pasan largas horas de pie o sentadas.

Esta condición ocurre cuando las venas de las piernas tienen dificultades para llevar la sangre de regreso al corazón, lo que puede provocar una serie de síntomas molestos y, en algunos casos, complicaciones graves.

¿Qué es la insuficiencia venosa?

Explicándolo de una forma más técnica, podemos decir que la insuficiencia venosa se produce cuando las válvulas de las venas de las piernas no funcionan correctamente, lo que dificulta el retorno de la sangre al corazón.

Estas válvulas, que normalmente actúan como compuertas para evitar que la sangre retroceda, pueden debilitarse o dañarse, permitiendo que la sangre se acumule en las venas. Esto provoca un aumento de la presión venosa, lo que lleva a síntomas como hinchazón, pesadez, dolor y, en casos más avanzados, cambios en la piel y úlceras.

Aunque puede afectar a cualquier persona, es más común en mujeres mayores de 40 años y en hombres mayores.

  • En el caso de las mujeres, factores como los cambios hormonales (especialmente durante el embarazo y la menopausia) y la mayor longevidad pueden ser algunos de sus principales factores de aparecimiento.
  • En los hombres mayores, el envejecimiento natural de las venas, junto con estilos de vida sedentarios o ocupaciones que requieren estar de pie o sentado durante largos períodos, aumentan el riesgo.

Además, condiciones como la obesidad, el tabaquismo y los antecedentes familiares pueden agravar el problema en ambos grupos.

Insuficiencia Venosa Crónica (IVC)

La insuficiencia venosa crónica (IVC) es una forma más avanzada de esta condición. A diferencia de la insuficiencia venosa común, la insuficiencia venosa crónica es una enfermedad crónica que tiende a empeorar progresivamente con el tiempo si no se trata adecuadamente.

En el caso de la insuficiencia venosa crónica, los síntomas incluyen dolor de piernas, calambres, hinchazón, cambios en la piel, varices, úlceras y heridas que no cicatrizan. La IVC puede afectar de manera significativa la calidad de vida de quienes la padecen, limitando su movilidad y causando molestias constantes en el día a día.

Insuficiencia venosa en piernas:

Causas y factores de riesgo de la insuficiencia venosa

Son varios los factores de riesgo pueden contribuir al desarrollo de la insuficiencia venosa, entre los que podemos destacar algunos comunes, como son:

  • Factores genéticos: La genética es uno de los factores más importantes, y es que si tus padres han padecido insuficiencia venosa, el riesgo de que tú también la desarrolles es mayor, por lo que deberías tomar acciones preventivas y hacer revisiones regulares a partir de cierta edad.
  • Sedentarismo: La falta de movimiento dificulta la circulación venosa. Hacer ejercicio regularmente es muy importante para prevenir este problema, y tener unos hábitos más saludables.
  • Sobrepeso: El exceso de peso ejerce presión adicional sobre las venas, aumentando el riesgo de enfermedad venosa. Perder peso puede ayudarte a mejorar de manera muy positiva la circulación.
  • Trombosis venosa: Los coágulos en las venas pueden impedir el retorno sanguíneo, lo que puede llevar a insuficiencia venosa. En este sentido, es importante diferenciar si la insuficiencia es causada por una disfunción venosa o por una obstrucción.
Insuficiencia Venosa: Síntomas, Causas y Tratamiento

Otros factores de riesgo incluyen el embarazo, el tabaquismo, antecedentes familiares, coágulos previos, flebitis, lesiones o cirugías en las piernas, y la inactividad física.

Insuficiencia Venosa Grados

La insuficiencia venosa no es una condición estática, sino que evoluciona con el tiempo y puede clasificarse en diferentes grados según su gravedad.

Esta clasificación ayuda a que los médicos puedan determinar el tratamiento más adecuado y a prever cómo será la evolución de la enfermedad.

  • Grado 1 (Leve):

En esta etapa, los síntomas de la insuficiencia venosa son leves y pueden incluir pesadez en las piernas, cansancio ocasional y una ligera hinchazón al final del día. Las varices (si están presentes) son pequeñas y no causan complicaciones que sean llamativas.

En esta etapa muchos pacientes no buscan todavía tratamiento, pero realmente es el mejor momento para adoptar medidas preventivas, como el uso de medias de compresión y empezar a realizar cambios en el estilo de vida.

  • Grado 2 (Moderado):

En este grado, los síntomas se empiezan a volver más evidentes. La hinchazón en las piernas es más frecuente y persistente, y pueden aparecer varices que son más grandes y visibles.

Los pacientes suelen quejarse ya del dolor, los calambres y la picazón más intensa, especialmente después de largos períodos de pie o sentados. En esta etapa, es dónde los pacientes suelen empezar a buscar atención médica para aliviar los síntomas.

  • Grado 3 (Grave):

En este nivel, la insuficiencia venosa empieza a notarse y podemos ver cambios significativos en la piel de las personas que la padecen, como decoloración (tono marrón) y endurecimiento de la piel alrededor de los tobillos.

La hinchazón es constante y puede llegar a extenderse a toda la pierna. Además, pueden aparecer úlceras venosas, que son heridas abiertas difíciles de cicatrizar. Este grado requiere tratamiento médico intensivo, que puede incluir terapias de compresión avanzada, procedimientos mínimamente invasivos o incluso llegado el caso, cirugía.

  • Grado 4 (Muy grave):

Esta es la etapa más avanzada de la insuficiencia venosa. Las úlceras venosas son recurrentes y pueden infectarse, lo que aumenta el riesgo de complicaciones graves.

Los pacientes que alcanzan este grado sufren un dolor constante y una movilidad muy limitada.

En este grado, el tratamiento se enfoca en controlar los síntomas y prevenir complicaciones, como infecciones o trombosis, que pueden poner en peligro la vida de la persona.

Insuficiencia Venosa: Síntomas, Causas y Tratamiento

Insuficiencia Venosa síntomas

La insuficiencia venosa puede manifestarse de diferentes formas, y sus síntomas varían en intensidad según la gravedad de cada condición. Algunos de los síntomas de insuficiencia venosa más habituales a los que debemos prestar atención, son:

  • El dolor en las piernas, que suele agravarse por la tarde y la noche, y es más leve por la mañana. Este es uno de los motivos más frecuentes de consulta médica, ya que los pacientes notan una molestia persistente que empeora con el paso del día.
  • Aunque no siempre están presentes, la picazón y los calambres son síntomas comunes en muchos pacientes con insuficiencia venosa. Estas sensaciones pueden ser intermitentes, pero suelen ser motivo de incomodidad, especialmente durante la noche o después de largos períodos de inactividad.
  • La hinchazón en las piernas es uno de los signos más visibles de la insuficiencia venosa. Este edema tiende a empeorar a medida que avanza la enfermedad, y es especialmente notable en los tobillos y las pantorrillas. Es uno de los cambios que los médicos observan con mayor frecuencia en consulta.
  • Muchos pacientes describen una sensación de pesadez y cansancio en las piernas, como si estuvieran «muy cansadas y pesadas». Esta molestia se intensifica a lo largo del día, especialmente después de permanecer de pie o sentado durante largos períodos, y puede limitar la movilidad.
  • En casos más avanzados, la piel de las piernas puede sufrir cambios notorios, como un tono marrón, especialmente alrededor de los tobillos. En situaciones graves, pueden aparecer úlceras venosas, que son difíciles de tratar y requieren atención médica inmediata para evitar complicaciones mayores.

Cualquier persona que tenga predisposición, ya sea genética como por hábitos de vida, a padecer esta condición, debería estar bien informada sobre todos estos síntomas, para poder detectarlos lo antes posible y empezar un tratamiento preventivo que controle y mitigue lo máximo posible el avance de la insuficiencia venosa.

Insuficiencia venosa tratamiento

Toda persona que padece este problema, se pregunta cómo curar la insuficiencia venosa. Debemos tener presente que el tratamiento de la insuficiencia venosa depende de la gravedad de la condición. Aunque no se puede curar completamente, los síntomas pueden controlarse con una combinación de medidas conservadoras y tratamientos médicos.

Tratamiento conservador para la insuficiencia venosa

El tratamiento conservador es la base sobre la que manejamos  la insuficiencia venosa. Este incluye:

  • Ejercicio y cambios de hábitos, pues la actividad física moderada y evitar el sedentarismo son condiciones básicas para mejorar la circulación. Además, un hábito tan nocivo como fumar, también es importante que lo dejemos lo antes posible.
  • Uso de medias de compresión que reducen el diámetro de las venas y favorecen la circulación. Sin embargo, su uso siempre debe ser supervisado por un especialista, especialmente en personas con problemas arteriales.
  • Elevar las piernas varias veces al día durante 15 minutos ayuda a reducir la hinchazón y mejora la circulación.

Tratamientos Médicos y Procedimientos

En casos dónde la insuficiencia venosa ya está avanzada, pueden ser necesarios tratamientos médicos o procedimientos mínimamente invasivos:

  • Escleroterapia: Consiste en la inyección de una sustancia química en las venas afectadas, lo que causa su cicatrización y redirige la sangre a otras venas.
  • Los procedimientos mínimamente invasivos, como la ablación por radiofrecuencia, son una opción avanzada para eliminar o sellar venas dañadas. Estas técnicas mejoran la circulación y se realizan de manera ambulatoria, con una recuperación rápida y mínimas molestias para el paciente.
  • Cirugía: En casos graves, como la presencia de úlceras, puede ser necesario realizar procedimientos quirúrgicos para eliminar o redirigir venas dañadas  mejorando el flujo sanguíneo y aliviando los síntomas en pacientes con insuficiencia venosa avanzada.
Insuficiencia Venosa: Síntomas, Causas y Tratamiento

Uso de equipos de Presoterapia

Dentro de los tratamientos más innovadores para la insuficiencia venosa, destaca el uso de máquinas de presoterapia, como el modelo de presoterapia médica; Lympha Press Optimal Plus. Estos equipos utilizan compresión neumática controlada para favorecer el retorno venoso, reducir la hinchazón y prevenir complicaciones como infecciones o úlceras.
La presoterapia es especialmente útil para pacientes con insuficiencia venosa crónica (IVC), ya que es una forma no invasiva y altamente efectiva de mejorar la circulación y aliviar los síntomas.

¿Cómo ayuda la presoterapia en los diferentes grados de insuficiencia venosa?

  • En casos leves (Grado 1):
      • El Lympha Press Optimal Plus ayuda a mejorar la circulación sanguínea y linfática, reduciendo la sensación de pesadez y cansancio en las piernas. Además, su uso regular puede prevenir el avance de la enfermedad.
  • En casos moderados (Grado 2):
      • La compresión neumática que ofrecen los equipos Lympha Press ayudan a reducir la hinchazón y mejora el flujo sanguíneo, aliviando síntomas como el dolor y los calambres. Además, su uso complementa otros tratamientos, como las medias de compresión, ofreciendo un alivio más rápido y efectivo.
  • En casos graves (Grado 3 y 4):
    • En esta etapa ya más avanzada, no solo mejoran la circulación, sino que también ayudan a reducir la inflamación y promueven la cicatrización de úlceras venosas. Su uso regular puede prevenir infecciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes, incluso en casos donde otros tratamientos han tenido resultados limitados.

Beneficios de la presoterapia en casos de insuficiencia venosa

  • No es invasiva, al ser un tratamiento seguro sin riesgos quirúrgicos ni tiempo de recuperación.
  • Es ajustable en intensidad y patrones de compresión para adaptarse a cada paciente.
  • Es efectivo en todos los grados, ya que mejora la circulación, reduce la hinchazón y previene complicaciones, desde casos leves hasta avanzados.
  • Complementa otros tratamientos, dado que puede usarse con medias de compresión, medicamentos o después de cirugías, potenciando sus resultados.

¿Por qué tratar la insuficiencia venosa con el Lympha Press Optimal Plus?

El Lympha Press Optimal Plus es uno de los equipos más avanzados en el mercado de la presoterapia médica. Su tecnología de compresión peristáltica y multicámara garantiza un tratamiento eficaz y cómodo para los pacientes.

Además, su diseño ergonómico y su facilidad de uso lo convierten en una opción ideal tanto para clínicas como para uso domiciliario.

Optimal Plus®

La insuficiencia venosa es una condición que, aunque no tiene cura, puede tratarse de manera eficaz eligiendo el tratamiento adecuado. Es importante identificar a tiempo los diferentes síntomas que te hemos explicado, y poder adoptar medidas preventivas, como el ejercicio regular y el uso de medias de compresión.

Para aquellos que buscan soluciones innovadoras y realmente eficaces, la presoterapia con equipos como el Lympha Press Optimal Plus proporciona una opción no invasiva y efectiva para mejorar la circulación y aliviar los síntomas.

Si sospechas que padeces insuficiencia venosa, consulta lo antes posible con un especialista para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Insuficiencia venosa,
preguntas frecuentes

Una persona con insuficiencia venosa debe evitar ciertos alimentos que pueden empeorar la circulación sanguínea y aumentar la inflamación, y que se recomienda limitar o evitar, como:

  • Alimentos ricos en sal: El exceso de sodio puede causar retención de líquidos, lo que agrava la hinchazón en las piernas.
  • Alimentos procesados y fritos: Estos suelen contener grasas trans y altos niveles de sodio, lo que puede dañar los vasos sanguíneos y empeorar la circulación.
  • Azúcares refinados: El consumo excesivo de azúcar puede aumentar la inflamación y contribuir al aumento de peso, otro factor de riesgo para la insuficiencia venosa.
  • Bebidas alcohólicas: El alcohol puede dilatar los vasos sanguíneos y dificultar el retorno venoso.

En su lugar, se recomienda una dieta rica en alimentos que favorezcan la circulación, como frutas, verduras, granos integrales y alimentos ricos en antioxidantes.

Cuando una persona tiene insuficiencia venosa, las válvulas de las venas de las piernas (o, en algunos casos, de otras partes del cuerpo) no funcionan correctamente, lo que dificulta el retorno de la sangre al corazón. Esto provoca que la sangre se acumule en las venas, causando síntomas como:

  • Hinchazón en las piernas: Debido a la acumulación de líquidos.
  • Dolor y pesadez: Especialmente después de estar de pie o sentado durante largos períodos.
  • Varices: Venas dilatadas y visibles bajo la piel.
  • Cambios en la piel: Como decoloración (tono marrón) o endurecimiento de la piel alrededor de los tobillos.
  • Úlceras venosas: En casos avanzados, pueden aparecer heridas abiertas que son difíciles de cicatrizar.

Si no se trata, la insuficiencia venosa puede empeorar con el tiempo, afectando la calidad de vida y aumentando el riesgo de complicaciones como trombosis o infecciones en las úlceras.

Por eso, es importante saber detectar los síntomas a tiempo y seguir un tratamiento adecuado, que puede incluir medidas conservadoras, como el uso de medias de compresión y cambios en el estilo de vida, o tratamientos médicos más avanzados, como la presoterapia o la cirugía.

La insuficiencia venosa periférica es un tipo de insuficiencia venosa que afecta principalmente a las extremidades, especialmente las piernas. Ocurre cuando las válvulas de las venas no funcionan correctamente, dificultando el retorno de la sangre al corazón.

Esto provoca síntomas como hinchazón frecuentes en estas afecciones, como el dolor, pesadez y, en casos avanzados, varices y úlceras.

Es la forma más común de insuficiencia venosa y suele estar relacionada con factores como el sedentarismo, la obesidad y la predisposición genética.

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